Tengo una tienda online y cero ventas: la historia de postergar por miedo
Tengo una tienda online de totebags con mis ilustraciones.
La monté hace meses. Elegí los diseños, preparé las fotos, escribí las descripciones. Todo está listo. La tienda existe, funciona, está ahí esperando.
Ni una sola venta.
Y no es porque no tenga público. Tengo seguidores, tengo engagement, la gente comenta mis ilustraciones. Pero cuando llega el momento de compartir la tienda, de decir «esto está a la venta», algo en mí frena.

El perfeccionismo como excusa
«Todavía no es el momento.»
«Espera a tener más diseños.»
«Cuando tenga mejor fotografía.»
«Cuando sepa hacer mejor marketing.»
Llevo meses repitiéndome estas frases. Y mientras tanto, la tienda sigue ahí, invisible, esperando que me atreva a compartirla.
Postergar no es prudencia. Es miedo disfrazado de perfeccionismo.
Es esperar el momento perfecto que nunca va a llegar. Es pedirme permiso una y otra vez en lugar de simplemente mostrar lo que ya está hecho.
¿Qué hay detrás del miedo a compartir?
El otro día mi vecino me pilló corriendo de un lado a otro y me dijo: «¿Tienes prisa? Siéntate y se te pasará.»
Me hizo gracia, pero también me hizo pensar. ¿Cuánto tiempo llevo corriendo hacia otras cosas para no enfrentarme a esto?
Porque compartir la tienda significa:
- Exponerme al rechazo («¿y si nadie compra?»)
- Aceptar que soy una creadora que vende su trabajo (no solo «alguien que dibuja por hobby»)
- Enfrentarme a la posibilidad de fracasar
Y eso asusta.
El momento perfecto no existe
La tienda ya existe. Los totebags ya están listos. Los diseños ya están hechos.
El único paso que falta es decir: «Esto es mío y lo estoy vendiendo.»
No va a ser la campaña perfecta. No voy a tener todas las respuestas. Pero si sigo esperando a estar lista, nunca voy a compartirlo.
Así que esta semana voy a hacerlo. Voy a compartir la tienda. Voy a hablar de los totebags. Voy a permitirme ser imperfecta mientras lo hago.
¿Y tú? ¿Qué estás posponiendo?
Si estás leyendo esto y te resuena, probablemente tú también tengas algo que llevas tiempo posponiendo:
- Un proyecto que está casi listo pero «todavía no»
- Un servicio que podrías ofrecer pero «no es el momento»
- Una idea que quieres compartir pero «primero necesitas X»
Te invito a preguntarte: ¿qué pasaría si lo hicieras ahora, aunque no esté perfecto?
A veces nombrarlo ya es el primer paso.
PD: Si quieres ver los totebags de los que hablo (aunque todavía me dé un poco de vértigo compartirlo), aquí está la tienda: https://printableartchloe.tpopsite.com/

