Cuanto más largo es un documento, más interesante se pone.
No es el volumen lo que engancha. Es lo que aparece dentro. Cada proyecto de 200 páginas es un puzzle diferente. El contenido llega, las piezas no siempre encajan exactamente como estaban previstas, y empieza el juego.
Una foto que tiene que ir más pequeña. Un texto que se ha alargado y ya no cabe en su espacio. Una página que necesita respirar de otra manera. Cada uno de estos momentos tiene una solución. Siempre. La cuestión es encontrar la que respeta el concepto sin que se note el ajuste.
Y luego están los estilos. Si los títulos están bien aplicados desde el principio, el índice se actualiza solo. Una de esas pequeñas magias de InDesign que hacen que un documento de 200 páginas se comporte como algo vivo, coherente, que se sostiene.

Cuando el puzzle está resuelto, viene la verificación. Página a página, detalle a detalle. Antes de enviar para la próxima ronda, me aseguro de que todo está en su sitio. Ese momento también forma parte del juego.
InDesign es la herramienta. El puzzle es el proyecto. Y cada proyecto es distinto.
Si quieres saber más sobre qué es la maquetación editorial, puedes leerlo ici.
